ADN Energético

¿Robé la noche?


 

¿Robé la noche para deleitarme con ella? Dos horas o más, ya no tengo conciencia del tiempo. En realidad me tomó casi una eternidad, aunque para mí fueron segundos. Fue tanta energía, fue tanta pasión, que me llevaron a esta travesura.

Esta noche me habló con su filosa sabiduría, lloró conmigo para celebrar y al mismo tiempo consolar. Esta mágica amiga me enseñó algunos de los mejores consejos, siempre atenta a hablar, siempre atenta a escuchar.

Nunca conocí tanto entendimiento expandido en su grandeza, nunca de verdad, nunca imaginé los más delicados conocimientos. Esta noche llegó no porque la haya robado, pero fue ella quien se dejó atrapar.

Yo nunca lo planeé, es más mi mente nunca le dio prioridad. Creo que más que casualidad fueron los curiosos grillos quienes con su canto transportaron las ganas de provocar un encuentro.

Solo sé que en un cerrar de ojos me vi frente a ella, la saludé, luego le sonreí. La noche me llamó y luego yo le ayudé a bajar. Era tan pesada, tan llena, tan intensa, tan profunda, pero valió la pena. Ahora la dejaré en mi casa y disfrutaré de su metamorfosis: al señor día.

Christy Petri (Quesada Segura)

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